Testimonios
Compartimos cómo ha incidido la estrategia S.E.R. en la vida de algunas mujeres.
- Home Main
- Testimonios
¿Qué dicen las mujeres sobre la estrategia S.E.R ?
Queremos llegar a millones de mujeres, que transforman sus vidas y ayudan a transformar la vida de las demás.
¿DEL ARTE NADIE VIVE? - La metodología de Mujeres de la Frontera me ha ayudado a alcanzar mis objetivos, encontrar mi pasión y, sobre todo, a creer en mí misma. El impacto más grande llegó cuando comprendí que la vida es mucho más que simplemente sobrevivir día a día; existen otras formas de crecer, crear y salir adelante. Aprendí a trazar metas, sueños y propósitos. Antes pensaba que vivir como bailarina o actriz era solo un pasatiempo, algo poco serio, y jamás imaginé que alguien pudiera vivir de ello como una profesión. y paso a paso entendí que puedo luchar por mis objetivos y cumplirlos.
Leidy Viviana Pineda
EL GATO EN EL ESPEJO - Yo era solo una ama de casa, fui mamá adolescente y durante años estuve sometida económicamente, viviendo una vida donde mis sueños parecían apagados y opacados. A mi alrededor, la empatía era escasa; incluso entre mujeres, la competencia y la envidia parecían más fuertes que la solidaridad, aunque el beneficio fuera para todas. Sentía poco apoyo en mi entorno y eso trataba de frenarme, de opacar mi luz y retrasar mi proceso. Pero algo dentro de mí no se rendía. Entonces me encontré con “mujeres de la frontera” y su metodología me ayudaba cada día, su voz de aliento, me levantaba, aunque a veces sentía ganas de tirar la toalla. Sin embargo, siempre miraba hacia adelante. Me daba pequeños golpes en la espalda para recordarme: “Tú puedes”. Me repetía que sí puedo ser mamá, empresaria y ofrecer algo mejor para mi familia. Luego de algunas sesiones empecé a tener fe en mí misma a visualizar un cambio, una autonomía y una independencia sin necesidad de pasar por encima de nadie. Porque sabía que ayudar a otros, mujeres y hombres, era parte de mi misión. Una tarde, frente al espejo, vi algo distinto. No era solo el reflejo de la mujer sometida o la que luchaba en silencio. Allí estaba un gato, pero yo veía un lince en el espejo. Ese lince era yo, fuerte, valiente, capaz de enfrentar cualquier desafío. Cruzar la frontera del silencio fue clave para mí. Aprendí a expresar lo que siento, a comunicar mis emociones y necesidades sin miedo. Esa voz que antes estaba callada, ahora es mi fuerza para avanzar. Mi primer negocio lo hice en cinco minutos y una llamada, me lance al vacío y empecé a volar hoy día tengo una empresa de muebles sólida y posicionada, con diferentes sedes móviles en el país. Di mis primeros pasos para impulsar mi propio sueño. Esta empresa no solo me permite crecer como profesional, sino también generar empleo para otras personas y contribuir al desarrollo económico y empresarial de mi país. La que una vez fue “la dormida” hoy es un ejemplo de perseverancia y fuerza. Ese gato en el espejo ya no es un reflejo de miedo o duda, sino un símbolo de que puedo cambiar, levantar la mano para ayudar y construir un camino nuevo. Estoy orgullosa de mí misma, y sé que sí se puede.
